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Apuntes de Londres: 4 días en la capital

¿Por qué es Londres una de las ciudades más visitadas del mundo? Se podría decir que Londres tiene todo aquello que deseas encontrar cuando visitas una gran ciudad: arquitectura, moda, arte, gastronomía, historia. Londres lo tiene todo. El río Támesis irrumpe la ciudad más grande de Inglaterra y el Reino Unido. Se caracteriza por tener una personalidad única. Sus más de 8 millones de habitantes muestran una gran variedad cultural reuniendo unas 270 nacionalidades distintas. Desde Potoloco, despejamos la niebla tan característica de este lugar para que puedas descubrir siglos de historia y rincones entrañables que esconde esta mágica ciudad.

Este viaje virtual por Londres te ayudará a preparar tu viaje, aconsejarte y ofrecerte la mejor ruta posible, para que durante tu visita aproveches al máximo el tiempo y no te dejes ningún rincón por visitar. Así pues, ¡abróchate el cinturón que vamos a despegar!

Tanteando el terreno

Las primeras horas en una ciudad remota son curiosas. Sientes ansias por querer llegar y empezar a recorrer las calles, pero el cansancio y el cambio de temperatura hacen que el aterrizaje sea forzoso. Lo primero que quieres hacer es conseguir salir de un abarrotado aeropuerto.

Cerca de Londres hay una gran variedad de aeropuertos, unos más cerca que otros, por lo que es probable que el precio de tu vuelo dependa de esta cercanía. Yo aterricé en Stansted, por lo que pude echar una cabezadita en el autobús hasta llegar a la gran ciudad.

Primeras horas en Londres

Una vez situada, y con las maletas en el hotel, me dispongo a tantear el terreno. Eso es algo que siempre me gusta hacer. Una vuelta de reconocimiento para ubicarme, localizar el lugar dónde estoy hospedada y preparar la brújula de mi cabeza para no perderme (aunque no siempre lo consigo). Entonces me pongo a pasear hasta que la vista reconoce algún lugar de esos que había leído que tenía que visitar.

El Palacio de Buckingham, construido en 1703 con un perfecto estilo de «palacete» inglés, la residencia de la reina y el lugar más famoso por sus cambios de guardia. Se dice de este lugar que si la bandera ondea en el viento significa que la reina está en el palacio, pero yo por más que miraba por sus majestuosas ventanas, no la conseguí ver. Entrar a visitar el palacio tiene un coste de 10£ y eso era algo que todavía no había hecho: cambiar dinero, pero de eso os hablaré al final de la publicación.

¿Has visto alguna vez una ardilla? Yo tampoco las había visto nunca tan de cerca, hasta que se me cruzó una por el St. James Park. La verdad que es una auténtica maravilla encontrarse con tanta naturaleza dentro de una gran ciudad. ¡Ya os dije yo, que ibais a encontrar todo lo que os pudierais imaginar!

Ardillas en St. James Park
Ardillas de St. James Park

Sin quererlo, me encuentro en la otra punta de la ciudad y recorro la Abadía de Westminster, famoso Parlamento Inglés y el mítico Big Ben «en obras, por cierto». Se respira aire de grandeza, la Abadía de Westminster es el templo sagrado de los londinenses, el lugar donde se llevan a cabo las coronaciones y custodia las tumbas de los monarcas y las grandes figuras históricas británicas. Un delicioso panorama, además, para los que como a mí, les gusta el arte. Las Casas del Parlamento o Palacio de Westminster era fácil de suponer puesto que en la puerta había una muchedumbre con pancartas y pitos protestando por el brexit.

Por último, entre andamios, las agujas del reloj intuían el Big Ben, y desde ahí una panorámica nocturna del imponente London Eye, la gran noria. Ya es hora de volver y descansar. Mañana me espera un largo día.

Vistas del London Eye

Dinosaurios, chocolate y dragones chinos

Paddington es una buena zona en la que alojarse, cerca del centro, buena conexión de autobuses y tranquilidad. Desde Hyde Park repaso mi plan. Y es que siempre me gusta tener un plan y un recorrido para no perderme ninguno de los lugares que quiero visitar, aunque a veces el «plan» no acaba siendo exactamente igual de como lo tenía preparado.

Dejando atrás el majestuoso Albert Royal Hall, uno de los teatros más emblemáticos del mundo y actualmente sala de conciertos, y embobada con el exquisito estilo de los edificios y las casas de las calles de Londres, llegamos al gran Museo de Historia Natural. Un exquisito recorrido entre especies y objetos relacionados con el mundo natural.

Hall del Museo Natural de Historia

Se acerca la hora de comer y un mercadillo siempre es buena opción, así que me dispongo a visitar el Borough Market en busca de unos tallarines que me habían recomendado. Lo bueno de ir andando a los sitios, es que aprovechas y puedes ver otras cosas y lugares así que bienvenidos sean el Teatro Nacional, el Museo de Arte Contemporáneo Tate Modern, el Globe Theatre (Teatro de Shakespeare) y la peculiar orilla del Támesis.

Con la barriga llena todo es más fácil, si es que no se pone a llover, cosa que en Londres es un poco impredecible. Pero entre gota y gota se presenta ante mí la Catedral de Sant Paul. Tal i como la recordaba, no era la primera vez que la veía, Londres ha sido escenario para muchas series y películas y este emblemático edificio no había quedado a la sombra de las cámaras.

Cerca, muy cerca queda Covent Garden un estupendo rinconcito en el que pararse a comprar y cotillear las tiendas que le rodean y te llevan a Leicester Square. Una enorme plaza peatonal dónde el olor a chocolate te invita a entrar a la mítica tienda de M&M’s. Una auténtica perdición para los amantes de estas deliciosas bolitas rellenas de cacahuete.

Justo en la parte trasera se encuentra el famoso barrio de China Town. Una de las zonas más bulliciosas y ambientadas de las calles de Londres. Es una mezcla de dos países diferentes, por momentos crees estar en China mientras que los edificios te siguen recordando que estás en Londres. Ya está bien por hoy, mañana más.

Entrada al barrio de China Town, Soho

Gran oferta cultural

Aviso a navegantes, visitar dos museos (de tal magnitud) el mismo día no es buena idea. El día no podía empezar de otro modo, lloviendo. Así que la mejor opción era visitar la National Gallery. Como una niña con zapatos nuevos, no puedo decir más tras aquella visita. Llevaba mucho tiempo queriendo visitar muchas de las obras que tanto ansiaba ver. Y con el sol a mi favor tomé la decisión fatídica de visitar el Bristish Museum.

National Gallery

Visitar un museo, cansa. Y más si lo haces con las ansias con las que los visito yo, que lo pretendo ver todo y eso en un mismo día es prácticamente imposible. Así que, con el corazón roto entre las ruinas de Mesopotamia, Egipto, Grecia y todas las salas que me quedaron por ver salí con la cabeza echando humo (por lo que recomiendo encarecidamente repartir las visitas de los museos en distintos días).

Próxima parada Camden Town. Aquello era un paraíso dentro de la gran ciudad. Realmente uno de los grandes pecados de esta capital.

El puente de Camden

Good bye London

Realmente ya no quedaba mucho por ver de aquel «plan» inicial. Así que en busca de de los escenarios de Nothing Hill, surgieron dos descubrimientos. En primer lugar la llamada Little Venice o Pequeña Venecia. Sí, tienen un barrio chino pero también los canales de Venecia, con barquitos atracados en el canal que son auténticas viviendas. Y así, canal arriba llego al famoso barrio de Nothing Hill y ¡sorpresa! el mercadillo de Portobello Road. Otra auténtica maravilla de antigüedades. Un buen lugar para comprar algún recuerdo que traer del viaje.

No penséis que me dejo lo más importante, pasé muchas veces por las luminosas calles de Picadilly Circus y los escaparates de Oxford Street. Pero los quise dejar para el final, estas dos calles son de las más famosas que existen en Londres. Aunque honestamente no fue lo que más me llamó la atención.

Desde el segundo piso del original autobús británico, me despedía de las últimas calles de aquella ciudad llamada Londres.

Tips londinenses:

✔ Cambio de dinero: Mi recomendación es la siguiente, en la mayoría de lugares aceptan tarjetas. Así que creo que la mejor opción es cambiar en alguna casa de cambio algo en efectivo y el resto con tarjeta.

✔ No te olvides llevar paraguas o chubasquero. La ropa de abrigo nunca es una mala opción. ☂

✔ Descárgate el mapa de Londres para planear tu ruta. (Click aquí)

✔ Si viajas desde España, no es necesario el pasaporte, pero siempre es mejor que lo lleves. Y sobre todo, prepara la tarjeta sanitaria europea, nunca sabes cuando la vas a necesitar.

✔ Yo me quedé con las ganas de ver un musical. No os hacéis a la idea la gran cantidad de teatros que hay.

✔ En cuanto al transporte, siempre soy partidaria de ir a pie a los sitios porque de camino a un sitio me paro en cinco. Así que para mí la mejor opción fue comprarme una tarjeta Oyster e ir rellenándola de dinero. Nunca utilicé el metro, siempre los autobuses. Sí, los de dos pisos y subía al piso de arriba. Pero así, me aseguraba no perderme ni un rincón de Londres. Al terminar tu viaje, puedes devolver la tarjeta y te devuelven el dinero depositado y el importe de la tarjeta. 

✔ Os recomiendo una aplicación que a mí me ayudó muchísimo para ubicarme y saber que transportes coger. Citymapper. Tan solo tienes que indicar tu posición y el lugar al que quieres ir y te dice todas las opciones que tienes.

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